La Ley de Startups o Ley de Fomento del Ecosistema de Empresas Emergentes busca apoyar la creación, crecimiento y consolidación de empresas emergentes innovadoras en España. Su finalidad es facilitar su desarrollo desde las primeras etapas, reforzar la atracción de talento e inversión internacional y estimular tanto la inversión pública como privada.
La norma se dirige a empresas tecnológicas, científicas e innovadoras en procesos, productos o modelos de negocio. Para acceder a sus beneficios es necesario obtener la certificación de ENISA (Empresa Nacional de Innovación), mediante un procedimiento que acredita a las empresas como emergentes.
La Ley de Startups introduce medidas para reducir la carga fiscal y simplificar los trámites administrativos, permitiendo la creación de empresas en un solo paso y eliminando tasas registrales, además de facilitar la entrada de inversión extranjera. Otro de sus ejes es el apoyo al talento emprendedor y el fomento de la innovación, habilitando entornos de prueba controlados.
