Yolanda Díaz propone en Bruselas seis medidas para una transición justa ante el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, participó en Bruselas en el Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO). En el marco del debate del Semestre Europeo, Díaz abordó el impacto de la inteligencia artificial y la digitalización en el mercado laboral, y defendió la necesidad de acompañar esta transformación con políticas públicas que refuercen la calidad del empleo y los derechos laborales.
Durante su intervención, la ministra subrayó que la incorporación de la inteligencia artificial está transformando profundamente la organización del trabajo y que esta revolución debe aprovecharse para mejorar la calidad del empleo y los derechos de los trabajadores. En este sentido, destacó que Europa no podrá ser más productiva ni eficiente si continúa dependiendo tecnológicamente de otros actores internacionales.
Yolanda Díaz señaló que la IA ofrece una oportunidad para modernizar nuestros servicios públicos de empleo, optimizar la labor de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y liberar a los trabajadores de tareas rutinarias o insalubres. No obstante, advirtió de la necesidad de una activa intervención desde la política social y laboral para evitar desigualdades.
Las seis propuestas del Ministerio de Trabajo
El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha propuesto seis medidas clave para afrontar los retos derivados de la automatización del trabajo:
1. Derecho individual a la formación para que las personas trabajadoras puedan adquirir nuevas competencias.
2. Límites a los algoritmos para proteger derechos laborales, incluyendo transparencia algorítmica, preservación de la intimidad, control humano de decisiones automatizadas y auditorías algorítmicas obligatorias.
3. Control sindical de la gestión algorítmica, con asesoramiento especializado y herramientas de actuación.
4. Protección de la salud laboral, garantizando el derecho a la desconexión frente a injerencias fuera del horario de trabajo.
5. Creación de un indicador de riesgo de automatización para identificar perfiles laborales más vulnerables.
6. Avanzar hacia una agencia pública europea de protección de datos.
Garantizar la justicia social
La ministra defendió que las empresas de inteligencia artificial deben contribuir fiscalmente para logar una transición justa. Propuso la creación de un fondo específico destinado a la adaptación a los cambios que el desarrollo tecnológico implica para el trabajo. Finalmente, concluyó apelando al diálogo social europeo para poder avanzar en una digitalización que proteja los derechos laborales.
