El Gobierno presenta una hoja de ruta con diez acciones para reforzar la soberanía digital en España
El Gobierno ha presentado una Hoja de Ruta para acelerar la soberanía digital, un documento que organiza prioridades y propone medidas para reducir la dependencia de proveedores y tecnologías no europeas en ámbitos considerados críticos para la economía, los servicios públicos y la seguridad digital.
El texto incluye un diagnóstico tipo DAFO (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas) del sector digital en España. Identifica como fortalezas, entre otras, la supercomputación, el ecosistema científico, la disponibilidad de energía renovable y capacidades en ciberseguridad. Entre los retos señala la dependencia tecnológica, la brecha de inversión, la necesidad de atraer y retener talento y la baja adopción tecnológica en pymes y sectores tradicionales.
Como marco de actuación, la hoja de ruta diferencia entre tecnologías críticas (chips y semiconductores, nube, IA y datos, computación avanzada, cuántica, conectividad y ciberseguridad, entre otras) y ámbitos donde España considera que parte con ventaja competitiva, como identidad digital y privacidad, GovTech (administración digital), CleanTech, audiovisual y neurotecnologías. El objetivo es combinar el refuerzo de las “capas básicas” del ecosistema digital con el impulso de sectores en los que el país puede ganar escala y especialización.
En el plano de medidas concretas, el documento plantea diez líneas de acción:
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Conectar la Infraestructura Pública Digital (IPD) española a la IPD europea, aprovechando capacidades ya existentes en administración digital e interoperabilidad (como identidad digital y servicios públicos digitales).
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Impulsar una norma de centros de datos sostenibles o “verdes”, incorporando criterios de eficiencia energética e hídrica, ordenación territorial y creación de empleo.
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Desarrollar capacidades para “gigafactorías” de IA, vinculadas a la instalación y operación de infraestructura de cómputo a gran escala.
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Apoyar la definición y el despliegue de una nube soberana europea, orientada a alojar datos y servicios sensibles bajo jurisdicción europea.
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Reforzar la inversión en chips, incluyendo el apoyo a proyectos de diseño de chips para IA basados en arquitecturas abiertas y el respaldo financiero mediante instrumentos públicos citados en el documento.
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Desarrollar y promover una suite ofimática de código abierto para las administraciones (OpenDesk y software libre), como herramienta de productividad y para reducir dependencias.
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Acelerar un sistema europeo de pagos transfronterizos interoperable, citando como referencia la alianza EuroPA y su hoja de ruta de interoperabilidad (pagos entre personas en 2026 y pagos en comercio y punto de venta en 2027).
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Potenciar el sector espacial, con medidas orientadas a fortalecer la industria y la participación en iniciativas europeas de conectividad segura, además de ampliar mercado mediante acuerdos internacionales.
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Redoblar esfuerzos en tecnologías cuánticas, incluyendo la propuesta de establecer una fábrica de chips fotónicos y reforzar la conexión entre investigación e industria.
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Fomentar la demanda de soluciones digitales europeas en compra pública (“Buy European”), planteándolo como un estímulo al mercado, dentro de la normativa aplicable (competencia y contratación pública).
